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Disco Duro

TvK10 29 Agosto, 2007 0

El disco duro, o HDD, como querais llamarlo, yo suelo llamarlo HDD, es uno de los componentes cruciales, sin él, el resto no nos serviria de nada, es el dispositivo encargado de almacenar información de forma permanente. Todo lo que hagas se almacena en el HDD…

Los discos duros generalmente utilizan un sistema de grabación magnética digital. Tal y como sale de fábrica, el disco duro no puede ser utilizado por un sistema operativo. Antes tenemos que definir en él un formato de bajo nivel, una o más particiones y luego hemos de darles un formato que pueda ser entendido por nuestro sistema. La partición y el sistema operativo lo explicaremos más tarde..

También existe otro tipo de discos denominados de estado sólido que utilizan cierto tipo de memorias construidas con semiconductores para almacenar la información. El uso de esta clase de discos generalmente se limitaba a las supercomputadoras, por su elevado precio, aunque hoy en día ya se puede encontrar en el mercado unidades mucho más económicas de baja capacidad (hasta 64 GB) para el uso en ordenadores personales (sobretodo portátiles). Así, el caché de pista es una memoria de estado sólido, tipo RAM, dentro de un disco duro de estado sólido.

Dentro de un disco duro hay varios platos (entre 2 y 4), que son discos (de aluminio o cristal) concéntricos y que giran todos a la vez. El cabezal (dispositivo de lectura y escritura) es un conjunto de brazos alineados verticalmente que se mueven hacia dentro o fuera según convenga, todos a la vez. En la punta de dichos brazos están las cabezas de lectura/escritura, que gracias al movimiento del cabezal pueden leer tanto zonas interiores como exteriores del disco.

Cada plato tiene dos caras, y es necesaria una cabeza de lectura/escritura para cada cara (no es una cabeza por plato, sino una por cara). Si se mira el esquema Cilindro-Cabeza-Sector (más abajo), a primera vista se ven 4 brazos, uno para cada plato. En realidad, cada uno de los brazos es doble, y contiene 2 cabezas: una para leer la cara superior del plato, y otra para leer la cara inferior. Por tanto, hay 8 cabezas para leer 4 platos. Las cabezas de lectura/escritura nunca tocan el disco, sino que pasan muy cerca (hasta a 3 nanómetros). Si alguna llega a tocarlo, causaría muchos daños en el disco, debido a lo rápido que giran los platos (uno de 7.200 revoluciones por minuto se mueve a 120 km/h en el borde).

Instalación Disco Duro

Cuando uno se plantea instalar un disco duro, lo primero que debe hacer es recabar información sobre la configuración actual del ordenador. Los pasos inexcusables antes de comprar nada, son:

  • ¿Tienes espacio en el CPU?
  • ¿Qué tamaño de disco duro es el máximo que admite su ordenador?



Bien, ahora que sabe si puede hacerlo, metámonos en faena.

Lee el manual que trae el HDD, para iniciarte..

El disco duro nuevo será, en general, sensiblemente más rápido, por lo que en principio le convendría colocarlo como primer disco (o de arranque, el clásico “C:”), pero esto le obligará casi con total seguridad a reinstalar el software (programas) que contenga el disco antiguo, o al menos el sistema operativo. Si los discos duros son similares en tamaño y velocidad, probablemente no le merezca la pena; pero si el antiguo tiene más de 3 años o menos de 400 MB, le recomiendo que “se líe la manta a la cabeza” y use el nuevo como primer disco; a decir verdad, si el disco antiguo tiene menos de 300 MB o está dando síntomas de vejez prematura, no le merecerá la pena conservarlo, con lo que ahorrará problemas y dudas en la instalación.

Para determinar el orden de los discos duros, necesita conocer los conceptos de “Maestro” (master) y “Esclavo” (slave). Las controladoras de discos IDE pueden tener 2 dispositivos tipo IDE (discos duros o, por ejemplo, CD-ROMs) conectados a ellas. El primero se llama Maestro (por motivos obvios) y el segundo Esclavo (por motivos aún más obvios); estos papeles se fijan en dos pasos obligatorios:

  • El Maestro debe ir instalado al final del cable IDE y el Esclavo en el centro; la controladora, bien una tarjeta o la placa base, va en el otro extremo. Observe cuál es la situación original en el caso concreto de su ordenador (ojo, muchas veces el cable no tiene conectores más que en los extremos, faltando el central; si es su caso, puede que necesite un cable nuevo, aunque no se preocupe: es muy barato);
  • Por medio de unos microinterruptores (“jumpers”) en los propios discos, situados en general en la parte trasera o inferior de los mismos. Las posiciones de estos jumpers vienen indicadas en la misma pegatina de la que hablamos antes, o bien en el manual o serigrafiadas en la placa de circuito del disco duro, y suelen ser sólo 2 posiciones: M (maestro), S (esclavo), aunque en ocasiones aparecen alguna más (“maestro con esclavo”, “cable select”…).

Cabe resaltar el caso de las actuales controladoras EIDE, que no son más que la suma de dos IDEs, por lo que puede tener hasta 4 dispositivos, repartidos en 2 canales IDE.

En los casos de tener una controladora EIDE, lo mejor suele ser colocar cada disco en un canal, cada uno al final de su cable y ambos como Maestro, lo que evita algunas incompatibilidades muy molestas y aumenta la velocidad de transmisión de datos; a cambio tiene la molestia de que el segundo canal a veces no está habilitado (vamos, que está desconectado) y hay que habilitarlo en la BIOS (o, a veces, mediante un “jumper” en la placa base). Para ello, le remito al manual de su placa base o controladora EIDE o, si la manera de habilitarlo es mediante la BIOS y no se aclara con ello.

Una vez seleccionados los “papeles” en que actuarán el o los discos. Ante todo, apague el ordenador, así como cualquier periférico (impresora, monitor…); desconecte todos los cables que van a la unidad central; descárguese de electricidad estática, y abra la unidad central. Busque la bahía apropiada e instale la unidad.

Procure no forzarla al introducirla; siempre será mejor fijarla con 4 tornillos que con 2 muy apretados. Si hacen falta adaptadores, arandelas, railes o lo que fuese, úselos. Si puede elegir, intente colocarlo en una bahía con buena ventilación por abajo y por arriba.

Conecte ahora los cables: el de alimentación (uno con 4 cables) tiene un bisel que facilita su correcta orientación, así que el mayor problema es que esté algo duro; el de datos tendrá una línea de color diferente (rojo por lo general) en el borde que corresponde al pin número 1, lo que facilita la conexión con el disco duro, que tendrá otra marca identificando dicho pin (si tiene suerte, será un número 1; si no, busque una flechita, un punto…).

Arranque el ordenador y entre en la BIOS (pulsando “Del”, o “Esc”, o como sea; a estas alturas debería estar ya aburrido de hacerlo). Vaya a la zona de introducción de datos de los discos duros y coloque los correspondientes a cada disco; si su BIOS lo admite, podrá seleccionar “AUTO” para que cada vez que arranque se coloquen dichos valores automáticamente.

De todas formas, lo más importante es asegurarse de que se activa el modo LBA (si está disponible), lo que a veces puede hacerse también automáticamente. Por ejemplo, estas tres configuraciones deberían ser todas funcionales (aunque si alguna fallase no sería nada raro, la autodetección no es infalible), pero la más recomendable sería la primera.

Ahora inserte el CD de su Sistema Operativo favorito e instalelo en el disco duro nuevo, si todo sale bien ¡ENHORABUENA!